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Ondas de Choque

Ondas de Choque en Medicina
La nueva frontera

Las ondas de choque son ondas acústicas presentes en situaciones diarias como en las ondas expansivas generadas por un trueno.  Sin embargo, comenzaron a ser reconocidas a partir de la segunda guerra mundial, cuando las autopsias de náufragos que habían sufrido el efecto de ataques con cargas de profundidad evidenciaron severas lesiones a nivel pulmonar, a pesar de no existir signos externos de violencia. Esta fue la primera oportunidad en la que pudo documentarse los efectos del ultrasonido de alta energía en forma de ondas de choque en el cuerpo humano, y de hecho, el nombre de Shockwaves – ondas de este fenómeno.

Ondas de Choque Esféricas generadas por la detonación de los cañones del USS Iowa. Claramente se visualiza el impacto de las ondas de choque en la superficie del océano.Fotografía oficial de US Navy, USNHC # DN-ST-85-05379, POR PHAN J. Alan Elliott, tomado de www.navsource.org/archives/01/61h.htm

En la década de los 50, se desarrollaron diferentes líneas de investigación con  relación a este fenómeno. Así, por ejemplo se descubrió que ondas de choque  generadas por un dispositivo electrohidráulico podían romper platos de cerámica  en un medio líquido. Poco después fue descrita la posibilidad de generar  las ondas con una fuerte electromagnética.

En 1966 durante la experimentación con proyectiles de alta velocidad en la  empresa Aerospacial Dornier, un empleado tocó el plato que se utilizaba como  blanco exactamente en el momento en que impactaba el proyectil.  Sintió que  una especie de descarga eléctrica corría por su cuerpo. Los estudios posteriores  demostraron que no existía ningún tipo de  electricidad en el medio y que en  realidad el impacto sónico había viajado desde el plato hacia el cuerpo del operario.

Posteriormente se profundizó el conocimiento de este fenómeno al  evaluar las  alteraciones que se producían en los materiales, a nivel del sitio de impacto de  gotas de lluvia sobre la superficie de aviones supersónicos y de micrometeoritos  sobre los satélites. Se evidenció que con el tiempo se producían daños por la  generación de micromovimientos por diferencias de resistencia acústica de las  superficies adyacentes causada por ondas de choque.

A principios de la década del 70, el Ministerio de Defensa Alemán financió  investigaciones acerca del efecto de las ondas sobre tejidos animales. Se hizo  hincapié en el recorrido de las mismas a través de los tejidos. Se hizo evidente  que con altas energías se producían leves efectos colaterales en los músculos,  tejidos adiposo y conectivo. Se comprobó que el tejido óseo sano no se afectaba  bajo la carga de la onda de choque. También se investigó el daño del tejido  cerebral, pulmonar y órganos abdominales.

A partir de estas investigaciones surgió el interés en su aplicación terapéutica. En  1971 Haeusler y Kiefer reportaron la primera desintegración in-vitro de un cálculo  renal por medio de ondas de choque.  En 1980 fue tratado en Munich el primer  caso de litiasis renal. En 1983 se lanzó en Stuttgart el primer generador de onda  de choque comercial, el Dornier Lithotripter HMI.  En 1985 se llevó a cabo el  primer tratamiento de un cálculo biliar con ondas de choque.

En 1985 se desarrollaron las primeras experiencias de ondas de choque en Ortopedia y Traumatología, inicialmente en aplicaciones óseas.  En realidad, inicialmente esto se debió a que se tenía temor acerca del daño que podría causar en la cadera el tratamiento de litiasis renal baja con litotripcia. Al analizar los efectos óseos en pelvis en los pacientes tratados con ondas de choque para cálculos ureterales bajos,  el hallazgo mas sorprendente fue encontrar un crecimiento óseo localizado, que se interpretó con razón como un estimulo de la osteogenesis por el ultrasonido de alta energía.  Inicialmente se buscaba encontrar lesiones asociadas o microfracturas, pero la realidad fue totalmente contraria.

Basados en estos hallazgos iniciales, en 1988 se aplicó por primera vez el método para el tratamiento de una pseudoartrosis con buenos resultados.   Valchanov  reportó  un  éxito del 85% de los casos en retardos de unión ósea.  Las investigaciones básicas fueron muy alentadoras,  y en 1993 fue lanzado al mercado el primer generador de onda de choque especialmente diseñado para el uso en tejido músculo-esquelético, con el nombre OssaTron. La tecnología aplicada para la litotricia renal debió ser modificada para el uso ortopédico. Las características técnicas y dispositivos de aplicación urológicos convencionales tienen limitaciones e incluso contraindicaciones para su aplicación en tejidos músculo-esquelético.

En el comienzo de la década de los 90 aparecen los primeros reportes con respecto a tendinitis calcárea.  Dahmen aplicó el concepto del tratamiento de cálculos renales y lo utilizó en las calcificaciones de la región del hombro con buenos resultados.  Posteriormente surgieron numerosas publicaciones reportando su aplicación en epicondilitis y  fasceitis plantar.

Desde hace dos décadas se han utilizado los sistemas de revascularización localizada y regeneración tisular no invasiva, a través de ondas radiales de presión de alta energía en forma de ondas de choque extracorpóreas. Este sistema cuenta actualmente con la mayor cantidad de artículos en investigación básica y clínica para tendiopatias crónicas, y los niveles de evidencia son comparables con los artículos de tratamiento quirúrgico o artroscópico.  Los equipos radiales son unos de los más utilizados actualmente en el mundo, con gran cantidad de estudios que lo soportan.

Buscar el mismo objetivo y lograr resultados similares o mejores que la cirugía mediante un sistema no invasivo que evite las posibles complicaciones y molestias de un procedimiento quirúrgico, es una realidad mediante la utilización de ondas de choque. Este sistema ha ganado un sólido reconocimiento mundial debido a consistentes buenos resultados de estudios clínicos controlados y no controlados en el tratamiento de la fasceitis plantar, epicondilalgia, tendinopatias del hombro y pseudoartrosis. Sus aplicaciones en terapia física, manejo de dolor, puntos gatillo y relajación e espasmos musculares, son otra aplicación muy aceptada y que cuenta con excelentes resultados clínicos.

En 1997 se estableció en Viena, la Sociedad europea de Terapia por Ondas de Choque a nivel Músculoesquelético (ESMST),  pero debido a la rápida difusión del método, en 1999 fue rebautizada como Sociedad Internacional para la Terapia por Onda de Choque a nivel Músculoesquelético (ISMST).   En Agosto del 2000, y en forma casi simultanea,  se trataron los primeros pacientes de Ondas de choque con equipos para aplicación ortopédica En Sudamérica, por parte del Dr. Carlos Leal en Bogotá  y el Dr. José Eid en Sao Paulo.   Se crea la primera sociedad de ondas de choque de América en Brasil, la Sociedade Brasileira de Terapia por Ondas de Choque Extracorpórea en Ortopedia – SBTOC, que le ha dado gran impulso a su aplicación. Actualmente once países iberoamericanos tienen organizaciones similares agrupadas en ONLAT, la Federación Iberoamericana de Sociedades y Asociaciones de Ondas de Choque en Medicina.

Hemos aprendido en estas dos décadas, que el uso de ultrasonido focalizado de alta energía en forma de ondas de choque, es una terapéutica basada en la estimulación celular para la generación de mediadores que permiten acelerar el proceso de cicatrización normal en un área lesionada.  En un principio utilizado como desintegrador mecánico de cálculos renales, su uso permitió cambiar en Urología un esquema altamente invasivo a uno totalmente extracorpóreo.  La evolución hacia la disolución de calcificaciones ortopédicas resultó en el descubrimiento de efectos biológicos mucho más allá del simple efecto mecánico sobre una masa pétrea.

La aplicación  de las ondas de choque en ortopedia permitió cambiar el paradigma mecánico de la litotripcia urológica, a un esquema bioquirúrgico basado en estimulación celular.  El hallazgo más evidente y relevante ha sido el aumento de la vascularidad en áreas hipovasculares.  Las tendinosis y los retardos de unión ósea mejoran su vascularidad y diferenciación celular resultando en una re-lesión controlada que estimula la cicatrización en forma natural.  Los estudios de Rompe en Mainz, Schaden en Viena, Thiele en Berlin, Weil en Chicago y Wang en Taiwán han validado en las últimas dos décadas los beneficios de esta tecnología como estimulante de la cicatrización en forma extracorpórea y no invasiva.  Latinoamérica no se queda atrás con los trabajos de Brañes y Guiloff en Chile sobre neo-vasculogénesis, además de muchísimos trabajos de experiencia clínica en toda la región.

Hoy en día, el uso de ondas de choque en revascularización de necrosis avasculares óseas, retardos de unión estables y fracturas por stress está estandarizado y es mundialmente aceptado.  El uso en medicina del deporte sobre lesiones tendinosas y ligamentarias como el codo de tenista, la tendinosis de hombro, Aquiles, tendón patelar o fascia plantar tienen suficiente seguimiento para ser parte del esquema terapéutico de cualquier unidad de medicina deportiva del mundo.

El uso de ondas de choque no focalizadas para revascularización de piel ha sido el desdarrollo clínico mas importante en ondas de choque de la ultima década. Su utilización en pie diabético, ulceras vasculares y cicatrices ha crecido exponencialmente. (Fotografia cortesia de W.Schaden)

Otro campo en investigación es la estimulación de áreas miocárdicas infartadas, donde las ondas extracorpóreas han demostrado un efecto positivo en el manejo de anginas estables.  El futuro cercano nos traerá probablemente unidades de ondas de choque intracorpóreas para la estimulación directa de las áreas infartadas durante las cirugías de rev
ascularización cardiaca.

Los efectos vasculares en estimulación de la liberación de factores de crecimiento vasculares y de NO`s han sido también utilizados en los pacientes con disfunción eréctil con grandes beneficios.  Inicialmente manejado como una estimulación mecánica por impacto, se ha consolidado al día de hoy como un tratamiento de primera elección en estimulación vascular cavernosa para los pacientes con disfunción eréctil.

Realmente, hay mucho en que aplicar un sistema que genera vascularidad, migración y diferenciación celular en forma no invasiva y natural.  La misión de ONLAT es cuidar y promover esta tecnología para que su aplicación basada en evidencia científica beneficie al mayor numero posible de pacientes en Iberoamérica.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Indicaciones de las Ondas de Choque en medicina

La característica sumaria común de todos los tratamientos con Ondas de Choque, cuando son aplicadas correctamente y a las dosis adecuadas, es que producen una REGENERACIÓN de los tejidos enfermos o lesionados.

Esto se consigue a través de sus Efectos Mecánicos y Biológicos.

Sus Efectos Mecánicos, por los que comenzó su utilización industrial y también su utilización en Medicina, se deben a los grandes gradientes de Energía Acústica o Presión que son capaces de transportar, y que son capaces de actuar mecánicamente en las interfases de las diferentes estructuras que atraviesan y en las áreas focales donde se pueden concentrar. También se deben a los efectos de cavitación que se originan.

Sus Efectos Biológicos se han ido conociendo y se han visto incrementados por los descubrimientos de las investigaciones de los últimos años.

Brevemente mencionaremos los más importantes:

  • Vasculares (neoangiogénesis, con incremento y homogenización de los vasos).
  • sobre la inervación( disminución de las terminaciones nerviosas nociceptivas patológicas),
  • celulares (aumento y liberación de los factores de crecimiento y estimulación de la diferenciación de las células mesenquimales), y
  • bioquímicos (incremento de secreción de eNOS, Sustancia P, BMP2, PCNA y Prostaglandina E2).

Últimamente se está desarrollando una teoría creada por el Dr. Helmut Neuland y colaboradores, denominada Teoría de la Mecanotransducción que trata de explicar y probar a nivel celular la interrelación entre los dos tipos de efectos, mecánicos y biológicos con resultados bastante esperanzadores.

Como consecuencia de todo lo anteriormente mencionado, se podría resumir que las INDICACIONES de los tratamientos con Ondas de Choque se centran en aquellas enfermedades que precisan una REGENERACIÓN de los tejidos, sobre todo en aquellas que cursan con disminución o alteración de la vascularización, en las que cursan con aumento de la nocicepción, y también en las que cursan con formación de depósitos de sales o cristales minerales en sus tejidos.

Tras este preámbulo, vamos a centrarnos más en ir citando las INDICACIONES MÁS RELEVANTES DE LAS ONDAS DE CHOQUE.

    • Por ello comenzaré por mencionar las INDICACIONES teniendo en cuenta sus EFECTOS:
      • Por sus Efectos Mecánicos:
        • Nefrolitiasis y Ureteroliasis.
        • Litiasis biliar.
        • Litiasis salivar.
        • Calcificaciones Tendones:
          • Manguito de los Rotadores del Hombro
          • Otras tendinopatías calcificantes
        • Enfermedad de Peyronie
    • Por sus Efectos Biológicos:
      • Tendinopatías Degenerativas
        • Epicondilosis humeral lateral y medial
        • Tendinosis del hombro sin calcificación.
        • Tendinosis del Manguito Trocantéreo o Trocanterosis.
        • Tendinosis cuadricipital
        • Tendinosis rotuliana
        • Tendinosis bíceps crural
        • Tendinosis del tibial anterior, tibial posterior y peroneos
        • Tendinosis Aquílea: tendinopatía proximal y entesopatía insercional.
        • Fasciosis Plantar o Entesopatía de la Fascia Plantar: con y sin Espolón calcáneo.
        • Otras Tendinosis
      • Tenovaginosis crónicas : Enf. de De Quervain.
      • Pseudoartrosis
        • de los huesos largos en las extremidades
        • de los huesos cortos
        • de la mano (metacarpianos y falanges)
        • del pie (5º metatarsiano, otros metatarsianos)
      • Fracturas de estrés.
      • Osteonecrosis:
        • Enfermedad de Kienbock en la muñeca
        • NAV de la cabeza femoral de la cadera.
        • NAV de los cóndilos femorales de la rodilla.
        • NAV del astrágalo en el tobillo.
        • Enfermedad de Freiberg en el pie.
      • Osteocondritis disecante
        • OD de la rodilla
        • OD del astrágalo
      • Heridas cutáneas
      • Ulceras cutáneas
      • Quemaduras cutáneas
      • Neuromiopatías : Espasticidad
      • Miopatías:
        • Síndrome Miofascial (excluyendo la Fibromialgia).
        • Lesiones Musculares sin Discontinuidad.

Indicaciones en fase experimental (con resultados alentadores):

      • Miocardiopatía Isquémica.
      • Prostatitis abacteriana.
      • Celulitis.
      • Infecciones por Bacterias y Hongos:
      • Ulceras cutáneas infectadas
      • Osteomielitis
      • Infección Periprotésica
      • Osteoporosis localizadas:
        • Síndrome del Dolor Regional Complejo o SDSR
        • Osteoporosis y aflojamiento periprotésico
        • Enfermedad Periodontal.
  • INDICACIONES SEGÚN EL TIPO DE ONDAS DE CHOQUE:

Recordaremos previamente el tipo y parámetro de clasificación de las Ondas de Choque y citamos a continuación las Indicaciones más relevantes para las que preferentemente se utilizan

  • Dependiendo de la ENERGIA que transportan:
      • Ondas de Choque de Alta Energía:
      • Litiasis renal y salivar
      • Pseudoartrosis, Retardos de Consolidación y Fracturas Estrés.
      • Calcificaciones
      • Osteonecrosis
      • Osteocondritis Disecante
      • Tendinosis
      • Enfermedad de Peyronie
      • Ondas de Choque de Media y Ondas de Choque de Baja Energía:
      • Tendinosis superficiales
      • Síndromes Musculares
      • Espasticidad
      • Heridas, Úlceras y Quemaduras cutáneas
  • Dependiendo de su FOCALIZACIÓN:
  • Ondas de Choque Focalizadas:
      • Deben obligatoriamente serlo todas las de Alta Energía, ya mencionadas en el apartado anterior.
      • Tendinosis superficiales
      • S. Miofasciales en Puntos Gatillo
  • Ondas de Choque Desfocalizadas:
      • Heridas, Ulceras y Quemaduras cutáneas
      • Espasticidad
  • Dependiendo de su ENTIDAD o ETIOLOGÍA:
  • Ondas de Choque Radiales o pulsátiles: se utilizan en enfermedades y procesos superficiales y que requieran energías bajas o medianas.
  • Ondas de Choque propiamente dichas: producidas por aparatos electrohidráulicos, electromagnéticos o piezoeléctricos. Pueden ser a su vez, como ya sabemos:
      • Focalizadas
      • Desfocalizadas
      • Alta Energía
      • Energía Media
      • Baja Energía

EFECTOS SECUNDARIOS DE LAS ONDAS DE CHOQUE

  • Las Ondas de Choque de Baja Energía y radiales prácticamente no tienen ningún efecto secundario
  • Las Ondas de Choque de Alta Energía pueden causar:
    • Dolor: en el punto de aplicación, mayor cuanto más alta sea la intensidad de las Ondas aplicadas
      • Parestesias e hipoestesia en la zona tratada y en áreas distales dicha zona
    • Enrojecimiento cutáneo y Petequias subcutáneas: más probable cuanto mayor sea la intensidad de las Ondas de Choque aplicadas
    • Síndrome Vasovagal: que cursa con Mareo, Sudoración fría, Malestar general, Naúseas, Hipotensión y puede llegar a producirse un Síncope, con pérdida de conciencia: hay que tenerlo en cuenta en las aplicaciones de Alta Energía y por ello se deben tener a mano los medios de reanimación y medicación apropiados.

Así mismo es preciso prestar atención y detectar precozmente los síntomas y signos iníciales por si se producen, y en su caso detener el tratamiento.

COMPLICACIONES DE LAS ONDAS DE CHOQUE

  • Roturas tendinosas y musculares: si se aplican sin tener en cuenta la dosis y el estado del tejido a tratar. Se han descrito en hombro y en Aquiles
  • Lesiones nerviosas y vasculares: estudiar y conocer la vía de aplicación
  • Hemartros: conocer el estado de la coagulación del paciente

CONTRAINDICACIONES DE LAS ONDAS DE CHOQUE

  • No deben realizarse tratamientos en la proximidad de los pulmones e intestino, vísceras huecas y membranosas rellenas de gas, que pudieran romperse o explotar y también provocar lesiones por sangrado y derrames.
  • No deben realizarse tratamientos que afecten a los grandes vasos y nervios por posibilidad de lesión o sangrado.
  • Por precaución, en general, no deben realizarse tratamientos con Ondas de Choque en mujeres Gestantes sobre todo en áreas que afecten a tronco y abdomen.
  • En los niños deben realizarse los tratamientos con mucha precaución: No deben realizarse tratamientos en los núcleos de crecimiento en las apófisis ya que podría afectarse o detenerse el mismo, provocando dismetrías y deformidad.
  • No deben realizarse en ningún caso tratamientos con Ondas de Choque en Pacientes con Alteraciones de la Coagulación.
  • Tampoco deben realizarse estos tratamientos en Pacientes Anticoagulados que no hayan sido adecuadamente revertidos previamente en los plazos y tiempos correctos. Máxima precaución en estos pacientes cuando hayan de aplicarse los tratamientos en la proximidad de articulaciones, por ejemplo Hombro o Rodilla, etc, por la posibilidad de que se desarrollen Hemartros a tensión.
  • No deben realizarse tratamientos con Ondas de Choque en pacientes con Artritis Reumatoidea diagnosticada.
  • No deben realizarse tratamientos con Ondas de Choque en Tumores sistémicos.
  • No deben realizarse tratamientos con Ondas de Choque en tejidos que hayan sido recientemente infiltrados con corticoides tipo depot, pues existe el riesgo de que se produzca una liberación masiva de dichos corticoides al torrente circulatorio. Hay que dejar transcurrir 5-6 semanas desde la infiltración antes de comenzar a tratar esas áreas.

REQUISITOS PARA REALIZAR TRATAMIENTOS CON ONDAS DE CHOQUE

  • Nunca deberá administrar un tratamiento con Ondas de Choque una persona que no cuente con los conocimientos y habilidades necesarias y precisas para poder hacerlo de una forma segura y eficaz para el paciente.

Dentro de este último apartado esta Sociedad SETOC recomienda expresamente que las Ondas de Choque de ALTA ENERGIA, y más aún si se tratan patologías de localización profunda, sean únicamente administradas por Cirujanos con la debida titulación y que cuenten con los medios adecuados para hacerlo con una focalización exacta y precisa.

  1. Nunca podrá administrar un tratamiento con Ondas de Choque una persona que no esté facultada para hacerlo por su Sistema Nacional de Salud.
  2. La SETOC organizará cursos y seminarios para divulgar el conocimiento y capacitar a los profesionales que deseen aprender estos tratamientos.
  3. Así mismo la SETOC colaborará y asesorará en esta materia a los Sistemas Sanitarios y de Educación Nacional y Autonómicos en los asuntos sanitarios, administrativos, organizativos, científicos y educativos para los que pudiera ser requerida por los mismos.
  4. No se deben hacer Indicaciones Nuevas de Tratamientos con Ondas de Choque cuya Eficacia y Seguridad no hayan sido previamente contrastadas y verificadas por la correspondiente Investigación siguiendo los cánones del Método Experimental y cumpliendo con los criterios de la Medicina Basada en la Evidencia. Los resultados de la misma han de publicarse o hacerse públicos para que la comunidad científica los pueda conocer y valorar adecuadamente.
  5. Es obvio que todos los pacientes que participen en un Estudio o Investigación Experimental deben hacerlo de forma VOLUNTARIA, con su correspondiente CONSENTIMIENTO INFORMADO firmado y de manera GRATUITA para su pecunio. Su Seguridad e Integridad deben estar garantizadas, contando con todos los medios auxiliares complementarios que se precisen a tal fin.
  6. La SETOC, a través de su Comité Científico y Junta Directiva, se pone a disposición de los Investigadores en Ondas de Choque que precisen asesoramiento científico y así lo soliciten.

Efectos biológicos de las ondas de choque

Durante más de 30 años, las ondas de choque han sido aplicadas con éxito para desintegrar cálculos en vías urinarias (1). Actualmente, las ondas de choque también se utilizan para tratar patologías del sistema músculo-esquelético (2).

De la desintegración de piedras en el riñón al tratamiento de huesos
En las radiografías de seguimiento, los urólogos observaron que si el cálculo estaba ubicado en los uréteres y en la vejiga, las ondas de choque producían también un aumento de la densidad del hueso ilíaco. Las ondas de choque destruían los cálculos y a la vez fomentaban la osteogénesis en las áreas cercanas a la zona de tratamiento (3). Este efecto atrajo rápidamente la atención de cirujanos ortopédicos y traumatólogos.
Se iniciaron estudios en ciencia básica, trabajos de experimentación con animales de laboratorio y ensayos clínicos en humanos. Las ondas de choque mejoraban el crecimiento óseo y tenían un efecto regenerador en los tendones.

El tratamiento con ondas de choque usado con éxito durante más de 15 años en patologías ortopédicas
El tratamiento con ondas de choque se expandió rápidamente por todo el mundo para las siguientes indicaciones:

  1. Pseudoartrosis y fracturas con retraso de consolidación (4)
  2. Tendinopatía calcificante del hombro (5)
  3. Fasciopatía plantar (con o sin espolón)(6)
  4. Epicondilopatía (“codo de tenista”) (7)

En estas patologías, los ensayos clínicos muestran su eficacia en la consolidación ósea,  la disminución del dolor y la recuperación de la funcionalidad.
La constante investigación ha permitido un aumento del conocimiento sobre las respuestas biológicas y los mecanismos de acción de las ondas de choque. Los conceptos de estimulación, mecanotransducción, angiogénesis y regeneración tisular permiten ampliar la gama de indicaciones terapéuticas a otras patologías crónicas del sistema músculo-esquelético: Tendinopatía aquílea (8,9), Síndrome doloroso del trocánter mayor (“bursitis trocantérea”)(10) y en otros síndromes dolorosos de inserción muy frecuentes en el mundo del deporte como el síndrome de los músculos isquiotibiales (11) y el síndrome medial de la tibia (12).

Mecanismos de acción de las ondas de choque

Originalmente, se adoptó un modelo mecánico. Las ondas de choque  causaban micro-lesiones en el área tratada, iniciando así el proceso de curación del tejido. En la actualidad, las investigaciones básicas demuestran que la suposición original del efecto mecánico tiene que considerarse inexacto.

Del modelo mecánico al modelo biológico
Diversos grupos de investigadores por todo el mundo han realizado estudios demostrando que las ondas de choque provocan una respuesta biológica en el tejido tratado.
Mediante un proceso llamado mecanotransducción, el estímulo mecánico de las ondas de choque genera una respuesta biológica.
El núcleo de las células se activa y se inicia la producción de proteínas responsables de los procesos de regeneración tisular (también llamados “factores de crecimiento”).
Las ondas de choque activan la angiogénesis, se forman nuevos vasos sanguíneos. (13, 14, 15). Aumentan la producción de colágeno, a partir de factores de crecimiento como el TGF-beta1 y el IGF-I (16,17). La regeneración de tejidos está mediada también por la liberación de óxido nítrico y el factor de crecimiento VEGF. Los estudios muestran la presencia del antígeno PCNA, que indica proliferación celular(18).
Otros trabajos muy recientes han podido probar una influencia de las ondas de choque en la diferenciación y migración de células madre (19). Esta respuesta biológica evita la producción de fibrosis en los tejidos tratados (20).
Las ondas de choque incrementan la formación de hueso (21), aumentando  la proliferación y diferenciación de osteoblastos (22). En pseudoartrosis y retrasos de consolidación, diversos ensayos clínicos en humanos muestran que las ondas de choque comparadas con la cirugía tienen la misma tasa de éxito, una recuperación más rápida y menos complicaciones.  La ISMST (“International Society for Medical Shockwave Treatment”), en base a estos resultados positivos, recomienda las ondas de choque como tratamiento de primera elección para  pseudoartrosis y retrasos de consolidación de huesos largos. (4, 23).

Nuevos campos de aplicación

Además de los resultados positivos en hueso y tendón, las ondas de choque están siendo eficaces en la regeneración cutánea (24).
Actualmente, las ondas de choque se aplican en el tratamiento de lesiones agudas y crónicas de la piel: úlceras por presión, úlceras venosas y arteriales, úlceras diabéticas, quemaduras, lesiones cutáneas post-traumáticas y post-quirúrgicas (25, 26).
Ensayos clínicos en animales y los primeros estudios clínicos en humanos han demostrado también un efecto regenerativo en lesiones isquémicas del miocardio (27, 28).
El abanico de posibilidades terapéuticas de las ondas de choque seguirá aumentando en los próximos años.

Referencias bibliográficas

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  2. Storheim K, Gjersing L, Bølstad K, Risberg MA. Extracorporeal shock wavetherapy (ESWT) and radial extracorporeal shock wave therapy (rESWT) in chronic musculoskeletal pain. Tidsskr Nor Laegeforen. 2010 Dec 2; 130(23):2360-4.  Systematic Review.
  3. Haupt G, Haupt A, Ekkernkamp A, Gerety B, Chvapil M. Influence of shock waves on fracture healing. Urology. 1992 Jun; 39(6):529-32.
  4. Cacchio A, Giordano L, Colafarina O, Rompe JD, Tavernese E, Ioppolo F, Flamini S, Spacca G, Santilli V. Extracorporeal shock-wave therapy compared with surgery for hypertrophic long-bone nonunions. J Bone Joint Surg Am. 2009 Nov;91(11):2589-97.
  5. Huisstede BM, Gebremariam L, van der Sande R, Hay EM, Koes BW. Evidence for effectiveness of Extracorporal Shock-Wave Therapy (ESWT) to treat calcific and non-calcific rotator cuff tendinosis – A systematic review. Man Ther. 2011 Mar 9.
  6. Gerdesmeyer L, Frey C, Vester J, Maier M, Weil L,Gollwitzer H. Radial extracorporeal shock wave therapy is safe and effective in the treatment of chronic recalcitrant plantar fasciitis: results of a confirmatory randomized placebo-controlled multicenter study. Am J Sports Med. 2008 Nov;36(11):2100-9.
  7. Spacca G, Necozione S, Cacchio A. Radial shock wave therapy for lateral epicondylitis: a prospective randomized controlled single-blind study. Eur Med Phys 2005. 41: 17-25
  8. Rompe JD, Nafe B, Furia JP, Maffulli N. Eccentric loading, shock-wave treatment, or a wait and-see policy for tendinopathy of the main body of tendon Achilles: a randomized controlled trial .American Journal of Sports Medicine 2007. 35: 374-383.
  9. Rompe JD,  Furia J,  Maffulli N. Eccentric Loading Compared with Shock Wave Treatment for Chronic Insertional Achilles Tendinopathy. A Randomized, Controlled Trial J Bone Joint Surg Am. 2008;90:52-61.
  10. Rompe JD, Segal NA, Cacchio A, Furia JP, Morral A, Maffulli N. Home training, local corticosteroid injection, or radial shock wave therapy for greater trochanter pain syndrome. Am J Sports Med. 2009 Oct;37(10):1981-90.
  11. Cacchio A, Rompe JD, Furia JP, Susi P, Santilli V, De Paulis F. Shockwave therapy for the treatment of chronic proximal hamstring tendinopathy in professional athletes. Am J Sports Med. 2011 Jan;39(1):146-53.
  12. Moen MH, Rayer S, Schipper M, Schmikli S, Weir A, Tol JL, Backx FJ. Shockwave treatment for medial tibial stress syndrome in athletes; a prospective controlled study. Br J Sports Med. 2011 Mar 9.
  13. Mittermayr R, Hartinger J, Antonic V, Mein A, Schaden W. Extracorporeal Shock Wave Therapy (ESWT) Minimizes Ischemic Tissue Necrosis Irrespective of Application Time and Promotes Tissue Revascularization by Stimulating Angiogenesis. Ann Surg. 2011 Mar 2.
  14. Keil H, Mueller W, Herold-Mende C, Gebhard MM, Germann G, Engel H, Reichenberger MA. Preoperative shock wave treatment enhances ischemic tissue survival, blood flow and angiogenesis in a rat skin flap model. Int J Surg. 2011 Jan 21.
  15. Mittermayr R, Hartinger J, Antonic V, Meinl A, Pfeifer S, Stojadinovic A, Schaden W, Redl H. Extracorporeal shock wave therapy (ESWT) minimizes ischemic tissue necrosis irrespective of application time and promotes tissue revascularization by stimulating angiogenesis. Ann Surg. 2011 May;253(5):1024-32.
  16. Berta L, Fazzari A, Ficco AM, Enrica PM, Catalano MG, Frairia R. Extracorporeal shock waves enhance normal fibroblast proliferation in vitro and activate mRNA expression for TGF-beta1 and for collagen types I and III. ActaOrthop. 2009 Oct;80(5):612-7.
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